Visitando los sueños.

Visitando los sueños.
Visitando los sueños

miércoles, 20 de abril de 2011

A Doña Amelia.

Duele tanto que hayas tenido que irte, duele al grado de no entender cómo suceden las cosas y mucho menos porqué.
Diste, siempre, tanto bien a mi existencia, calmaste mis dolores y preocupaciones. Enseñaste a esta alma, un poco, terca a ser paciente, a disfrutar de lo bueno entre todo lo malo y hoy no sé cómo haré sin tus sonrisas.
Abuela mi vida es mejor porque tú estuviste, estás y estarás en ella. Es mejor porque tuve la fortuna, no de conocerte, sí de vivirte, de amarte y de aprender de ti.
No quiero aferrarme a negar lo que ha sucedido, creo que he madurado y hoy sé que debo dejarte descansar, pero viejita linda dame la oportunidad de llorarte un poco, de que duela tanto, sin detener tu camino, sin romper con tu destino que, estoy segura, es mejor que este plano.
Demostraste ser una mujer tan espectacular que te fuiste sin sufrir, sin dolores, sin estar atada a una cama, te despediste de tu Cuautla y nos dejaste pendientes que estamos dispuestos a terminar por ti.
Hoy a manera de homenaje, un pequeño homenaje, quiero dedicarte mis logros, quiero dedicarte, aún más, los esfuerzos por conseguirlos. Prometo no rendirme en el camino y apoyarme en tus recuerdos cuando sienta que eso puede suceder.
Hagamos como en vida, rompamos barreras, aunque no siempre compartamos visiones, lucha conmigo, cuídame pero sobretodo jamás olvides cuanto te amo.
Descansa, diviértete y ríe muchísimo que ésa eres tú. Abuela te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario