Visitando los sueños.

Visitando los sueños.
Visitando los sueños

miércoles, 31 de agosto de 2011

Esos días...

Al inicio de este año jamás imaginé lo difícil que resultaría abordarlo y -aún más- resistirlo. Del final del 2010 la recuerdo con una infinita tristeza sentada en su mesa fingiendo que todo estaría bien, una vez más me pregunto será que ya sospechaba lo que sucedería tan sólo 4 meses después…

Desde aquel 12 de diciembre cuando la luz de pronto de apagó, cuando los sonidos me rescataron de un oscuridad inmensa y cuando empecé a desentender lo que me sucedía jamás imaginé que diez años después la respuesta más que satisfacerme haría a un lado la esperanza de pensar que todo saldría mejor.

Jamás olvidaré esa última llamada, que aunque en términos reales no fue así, en mi mente quedará guardada por esa frase dicha por alguien que, de paso en mi vida, me recordó que nada es eterno, que hoy nada es seguro. Tu preocupación constante, tu creencia de mi cercanía con el gobierno y tu necesidad de saber si me trataban bien sonaron en mi mente cuando aquel 15 de abril alguien, en una pregunta que me parecía completamente fuera de lugar, me cuestionó ¿a quién admiras? Minutos después la noticia de tu partida simplemente me quebró la voz y en cierta parte el corazón.

A veces creo que he deseado con más fuerza encontrar a alguien que entienda lo que siento a estar completamente bien. Esta realidad que ha empañado tantos años mi vida no puede echarse al olvido, no puede simplemente eliminarse como un mal recuerdo o una pesadilla.

Aquella madrugada del 2006, aquella llamada, aquella visita, aquel panorama pintaron de una extraña amargura mi vida. Sé que sonará cruel, sé que parecerá egoísta, pero han existido ratos en los que con mucha fuerza hubiera deseado no conocerte. La pregunta ante tal aseveración, el punto más importante de ese deseo, es si el no conocerte hubiera sido mejor para ti o para mí. Ambos sabremos siempre que no fui la mejor persona en tu vida.

Estos días no he podido sacar de mi cabeza que el próximo 10 de septiembre el teléfono no sonará con tu voz cantando alegremente y deseando con todo tu enorme corazón que mi cumpleaños sea feliz, que mis deseos se hagan realidad y que la salud invada mi vida.

Disautonomía llaman a esta enfermedad, disautónoma parece mi vida, disautonomía en el corazón que lastimado y a veces cansado busca la luz que lo saque a flote.

Y la pregunta constante…
¿Será que soy una mala persona y por ello merezco todo esto?
Una vez tú, tú 2006, tú bello amanecer me dijiste “Nadie sabe lo que merece”

Para eso que viene, a eso que va, a eso que se conserva, que se mueve, sigues en mí Amelia…

jueves, 21 de julio de 2011

Explorando España, me encontré a mi misma.

¿Cuál fue el significado real de esta experiencia?
En general el día a día puede contribuir a encontrar respuestas, a buscar motivos o a plantear salidas. El mes anterior al inicio de un descubrimiento que había asumido como externo llevo al límite mi capacidad de entender lo que me sucedía. Muchas fueron las horas que dediqué a cuestionarme las razones de por qué todo ello estaba sucediéndome, el temor llevo al borde de descartar la idea de conocer un mundo diferente, sin embargo estoy orgullosa de no habérmelo permitido.
Esos días pudieron brindarme fuerza, fue difícil pero al final lo he logrado.

En otro aspecto y analizando para mí qué fue conocer aquellas bellas ciudades, pienso mucho en la trasparencia de dos almas enamoradas que enfrentaron una realidad constante en las que no sólo las cosas lindas y agradables emergieron. Además de todo ello este tiempo me ayudo a reconfigurarme y replantear lo que doy y lo que espero recibir. Confieso que en momentos me sentí egoísta, exigente, complicada, cosas que en el fondo no soy. Por ello entre esos replanteamientos surgió la formula perfecta para alejar el miedo a que un día todo termine.
Los fantasmas del pasado fueron enfrentados y ahora, trabajando por superarlos completamente valoro en demasía lo que tengo, lo que he construido, lo que hemos construido.

En general caminar, conocer, vivir, experimentar y amar, dejan en mi memoria esas palabras tuyas "no pudo ser mejor que como fue  contigo a mi lado"

domingo, 5 de junio de 2011

¿Qué sigue?

Las quejas a veces son constantes, la insatisfacción en ocasiones parece eterna sin embargo ante cambios poco entendibles y realidad donde la inseguridad se apodera de la fuerza la debilidad se presenta como opción totalizadora.
Esta vez, como en el pasado, explicar lo que se vive y teme ya no es posible.
¿Qué sigue? Lo único que pido es certidumbre, tangibilidad, realidad todo ello porque estoy cansada de vivir en torno a lo poco explicable a lo asumible pero no comprensible.
Y con todos estos deseos en búsqueda de razones sólo pido fuerza, fuerza que me lleve a manejar situaciones fuera de la rutina, situaciones que hacen que el alma parezca debilitarse y a veces hasta rendirse.

miércoles, 20 de abril de 2011

A Doña Amelia.

Duele tanto que hayas tenido que irte, duele al grado de no entender cómo suceden las cosas y mucho menos porqué.
Diste, siempre, tanto bien a mi existencia, calmaste mis dolores y preocupaciones. Enseñaste a esta alma, un poco, terca a ser paciente, a disfrutar de lo bueno entre todo lo malo y hoy no sé cómo haré sin tus sonrisas.
Abuela mi vida es mejor porque tú estuviste, estás y estarás en ella. Es mejor porque tuve la fortuna, no de conocerte, sí de vivirte, de amarte y de aprender de ti.
No quiero aferrarme a negar lo que ha sucedido, creo que he madurado y hoy sé que debo dejarte descansar, pero viejita linda dame la oportunidad de llorarte un poco, de que duela tanto, sin detener tu camino, sin romper con tu destino que, estoy segura, es mejor que este plano.
Demostraste ser una mujer tan espectacular que te fuiste sin sufrir, sin dolores, sin estar atada a una cama, te despediste de tu Cuautla y nos dejaste pendientes que estamos dispuestos a terminar por ti.
Hoy a manera de homenaje, un pequeño homenaje, quiero dedicarte mis logros, quiero dedicarte, aún más, los esfuerzos por conseguirlos. Prometo no rendirme en el camino y apoyarme en tus recuerdos cuando sienta que eso puede suceder.
Hagamos como en vida, rompamos barreras, aunque no siempre compartamos visiones, lucha conmigo, cuídame pero sobretodo jamás olvides cuanto te amo.
Descansa, diviértete y ríe muchísimo que ésa eres tú. Abuela te amo.

martes, 29 de marzo de 2011

Transfiguraciones de lo real.

Despertar y creer que todo terminó muchas veces resulta un engaño oculto.
Despertar y entender que la condición persiste a veces parece más sano, más congruente.

Hoy que los cambios permean un ambiente que parecía estático las preguntas y las respuestas entorno a una vida sin muchas complicaciones que comienza a modificarse, surgen...

Las miserias que invadieron la existencia, los dolores inexplicables y las imágenes de la tristeza no ayudaban a salir del vacío. Su luz creyó haberse perdido, la esperanza en algún momento pareció desgarrada, las oportunidades se mostraban negadas, sin embargo las constantes batallas la llevaron a comprender nuevas realidades y saber que los cambios no son siempre negativos. De esa forma pudo entender el pasado al que hoy renunciaba, ése que jamás olvidaría, que jamás negaría pero que estaba dispuesta a dejar de invocar, de utilizar y hasta de mencionar.

La luz dejó de estar encarnada al cuerpo, al cuerpo ajeno de la culpa, la desdicha y las -siempre- "justificadas" derrotas, la luz era una constante en el ambiente y ella debería decidir si quería tomarla o abandonarla, si sería capaz de esforzarse por obtenerla o una vez más dejarla ir pagando el precio en tiempos futuros.

El final de una historia poco estructurada, poco matizada pero muy vivida aún no aparece entre las líneas de una vida, entre las visiones de futuros, que lo único real que tienen es que son inciertos, sin embargo hoy buscan dejar una pista...

miércoles, 9 de marzo de 2011

La duda encarnizada en realidad...

Decisiones aún intermitentes, aún desdibujadas frente a dudas que carcomen la poca serenidad que hoy flota sobre mi vida.
Las respuestas suelen complicar la rutina, cuando su presencia se vuelve deseosa, misteriosa y poco predecible, cuando por más esfuerzos que se hacen pocas cosas cobran el verdadero punto clave de saciar la sed de preguntas.
Hoy me siento confundida y temo -como ello- cambiar mi vida, mi rutina y mis decisiones por algo que surgió a partir de una problemática específica -pero no intermitente-, por ello decidir entre seguir un impulso o continuar bajo un panorama de control implícito, frenan mis ganas de salir triunfante.
No quiero arrepentirme, pero cualquiera de los dos caminos abre posibilidades reales para que ello suceda, por un lado el compromiso, por otro las ambiciones personales, por otro las prioridades -esa salud mental tan necesaria-, por otro buscar sentido en nuevas experiencias que -espero no sea así- lleven a olvidar lo importante del presente.
Creo que desde que termine la universidad -vaya que me costó ese paso- no había valorado con tanta intensidad la maravilla que rodea la vida estudiantil, los beneficios, las oportunidades que tristemente no supe aprovechar.

¿Y mi confianza?

Y sentada frente al vacío, frente a la oscuridad su deseo a desaparecer se incrementó, ¿volar sería la mejor opción ante la crisis de eventos poco afortunados? La noche no ofreció solución, el día, la mañana, la tarde tampoco lo hicieron, era momento para cambiar el rumbo de los no sentidos, era el momento para aniquilar de fondo los deseos malintencionados de una vida en decadencia.

Entonces despertó, entonces se dio cuenta que la cama se había convertido en el campo de batalla ante su peor enemigo, su inconsciente... Ese lado poco explorado que día a día provocaba sensaciones de poca saciedad frente a un mundo que pedía a gritos libertad y confianza.

Los cuestionamientos eran muchos, la soledad era real, las ilusiones se habían perdido en medio de un gran y acomplejado sentido de inseguridad... Y es que darse cuenta que no hay algo más difícil de recuperar que algo propio, eso que en el andar constante de la vida se va desvaneciendo hasta desaparecer.