Visitando los sueños.

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Visitando los sueños

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Homenajes

Y me recuerdo desde niña sabiendo que tu casa había un calor especial, un ambiente de fiesta constante, que aunque a veces decaía, tu valor siempre daba la idea de que todo estaría mejor.

No sé cuántas aventuras vivimos, ni cuántas cosas nos soportaste en el camino hacia una supuesta madurez, pero jamás escatimabas en sonreír sentada desde tu mesa, ésa desde la que me viste pasar, donde me viste crecer.

A mi mente vienen imágenes de tu elección de esmalte de uñas para la semana, de los aretes que preferías día con día o de tu gusto por hacer pastel de carne.

Te extrañaré mucho, pero te sentiré cerca en cada recuerdo y en todo lo que, de ti, quedó en mí.

Gracias Helen...


martes, 20 de noviembre de 2012

Escape

En realidad, recuerdo con mucha claridad el día en que te conocí. Recuerdo perfecto ese pasillo, aquella playera y tu mirada escondida en el andar constante de lo que ahora te falta, vida.

¿Quién imaginaría que tantos años después, tantos acontecimientos después, por mi mente se estancaría el deseo de no haberte conocido? Supongo que nadie, porque a pesar de nuestras pugnas constantes, ésas que se matizaban por aquel primer amor, no parecía existir posibilidad de que alguna persona siquiera sembrará en sí la sospecha que hoy, guiada por sepa Dios que sentimientos, invade mi cuerpo, ésa por no tenerte en los recuerdos.

Desearía entender qué es lo que desata todo este sentir sobre mí, no logro comprenderme, no logro decifrarme y, mucho menos, logro sacar de mi mente, mira que hasta en los sueños te me has metido, qué es lo que me sucede, qué es lo que ha desatado todo este malestar en mi interior.

Hay quienes piensan que debería dejarte escapar, dejarte atrás, lo que ellos no entienden, es que en el andar constante es una de las cosas que más quisiera se hicieran realidad, es ya una necesidad que no pueden entender, porque en todo momento, has llegado a perturbarme, con poco o mucho de lo que queda de ti en mí, has logrado que pida con muchas fuerza nunca haberte conocido.

Quizá se tu familia, quizá sea la actitud en la que han manejado todo esto, quizá sea la forma en que han buscado que sienta culpa por dejarlos atrás, por seguir con mi vida, ¿será que les molesta verme sonreír? Y sí, sé que jamás fui la mejor persona contigo, que te hice daño, pero también sé que algo bueno de mí estuvo contigo.

Y es que son los caminos, las palabras, los eventos, apareces cuando menos lo espero, en la plática de alguien que trata de evadirte, quizá para no lastimarme tocando "fibras sensibles".


lunes, 15 de octubre de 2012

Autosabotaje

En ocasiones ella parece una mujer confundida, en realidad no sé si la estabilidad es parte de sus grandes temores. Lo hemos hablado, lo hemos intentado pero siempre termina haciendo algo que, irremediablemente, la aleja de buenos finales.

Hoy cuando desperté, cuando la tuve a mí lado, o quizá la tuve lo más cerca que alguien pueda estar de una persona, le pregunté, ¿qué estaba haciendo con su vida? El cuestionamiento fue directo porque me he dado cuenta que en los últimos meses ha estado cerca de arruinar lo que por tantos años pidió, su felicidad. Su respuesta, como lo esperé, no llegó.

Estos días la he notado pensativa, la he observado confundida y la verdad, quisiera darle un consejo, quisiera llamar su atención, quisiera lograr que comprendiera de qué tamaño es el daño que está causando en otros y, peor, el daño que está haciéndose a sí misma.

Hablo de autosabotaje, porque es la hipótesis que tengo frente a su actitud. Cito el autosabotaje, porque la veo actuar como si no quisiera un futuro con el equilibrio que hasta la fecha nunca había tenido. Lo hago, porque noto que sus actos no responden a sus palabras, a sus intereses, a sus "planes".





Sólo espero que comprenda pronto que todo tiene un límite...



jueves, 13 de septiembre de 2012

Encuentros

Es en la búsqueda de respuestas es que la tenue esperanza se ahoga.

Una noche, caminando comenzó a tomar forma, no imaginó que pudiera ser tangible, pero lo fue y a veces, piensa que, lo sigue siendo.

Hay personas que han juzgado las decisiones, y lo han hecho sin comprender qué fue lo que orillo a su espíritu a tomar dicho camino. ¿Para qué explicarles? Se preguntaba en las noches de silencio, de soledad y temores que se apoderaban de su, breve, tranquilidad.

Algo cierto es que su vida había sido trastocada, muchas de sus creencias comenzaban a desmoronarse. Años de reflejos y modelos, se terminaron, se esfumaron. Ante ello, y en el fondo, no sabía si le dolía o sólo experimentaba una libertad, que aunque al principio pesaba, costaba y dolía, con el paso del tiempo, con las cosas más meditadas, más valoradas, todo cobraría el valor justo y necesario en respuesta a cada acción pasada. 

No me pregunten de qué habló, aquel ser humano que habita donde yo, no ha querido decírmelo. A veces me da pistas, en ocasiones espera, otras simplemente calla. Pero hoy, confesándome, quiero que sepan que todo está bien, que todo estará mejor y que un día (no sé cuál) esto será una de las más maravillosas experiencias de un sentir, existir y vivir sombrío.






jueves, 17 de mayo de 2012

No cabe más

Es al fondo, bajo esa luz tenue donde la historia cobró fuerza, tomó respiro y dio oportunidad de imaginarla real.

No se trata de narrarle al mundo cómo fue que todo sucedio, no se trata de explicar o de describir  los acontecimientos, no es así porque, aunque escasos, cada uno de los compartidos quedará en sus memorias, entre sus historias y oculto en una que otra sonrisa discreta.

Es en la exageración de vivencias y de locuras que los ojos, el reflejo de los mismos, ha dado sentido a lo que ahora se percibe, a lo que ahora se propone y a lo que hasta la fecha no ha podido cumplir. ¿Será que la intensidad fue responsable de aislar del centro cada una de las decisiones? Tal vez la problemática es depositar ahí mucho lo que se cree tener, sin observar su entorno, y sin dar valor a eso que se ha vuelto seguro, pero que en el fondo no lo es.

 
Hoy entre todo me pregunto, ¿son las palabras un escape, un refugio?, ¿son una forma de gritar al viento lo que la boca censura?







viernes, 27 de abril de 2012

Siento que nos abandonamos

Y pensar que en el pasado su única seguridad sería que la distancia sería el factor clave en torno a la separación, y pensar que en el día a día la distancia se volvió real y sorprendió el camino, un camino que nunca fue real...


lunes, 26 de diciembre de 2011

Restos del 2011.

La catarsis empeñada en aparecer cada fin de año, comienza a invadir,  a interrumpir las actividades cotidianas y la lectura de nuevos libros. En mi caso es difícil establecerle un calificativo a este año, que aunque lleno de nuevas experiencias trajo consigo el sabor amargo de despedidas dolorosas.

Estoy segura que en el futuro cuando algún curioso o curiosa pregunte por mi 2011, será inevitable sentir la tristeza que acompaña los recuerdos dolorosos, todo ello porque en 2011, una de las personas más importantes de mi vida murió, mi abuela.

El 2011 obligó a mi ser a superarse, a contenerse y a desahogarse, (a veces creo que también a expandirse). Ante las adversidades, también existieron luces.

En lo que respecta a la salud, mi año fue complicado. A pesar de ello, después de 10 años pude ponerle nombre a mi enfermedad, pude mirarla de frente y comprender, gracias a gente muy valiosa, que la disautonomía vive conmigo y no yo con ella.

Durante el 2011 he tenido oportunidades laborales importantes, además de propuestas que me emocionan para 2012. Conocí gente nueva y valiosa, aprendí de todos ellos y ellas, además de comenzar a tener la confianza suficiente para ir creciendo.

En el amor él, siguió siendo un gran apoyo, se quedó conmigo en los momentos en que no creía salir y me enseñó más y más cosas. Me enamoró mil y un veces más, de hecho sigue haciéndolo a pesar de que han pasado 2 años y medio de que todo tomó forma real.

Mis amigos y amigas me han demostrado que haberlos encontrado en el camino ha sido para mí un regalo enorme, sus pláticas, enseñanzas, confianza han hecho de mi un mejor persona. Gracias especialmente a Irene, Lizeth, Tobyanne, Mariano, Edgar, Beto, Julián, entre muchos y muchas otras...

Algunos otros acontecimientos, pusieron a prueba mi relación con personas que creía importantes, ahí también hubo pérdidas, confusiones y mentiras  que dolieron. Sin embargo, la vida es un filtro y al final de cuentas sé que aquello no quedó en mis manos.

Conocí España, ello llenó de felicidad mi vida. A pesar de que en aquel momento mi salud estaba muy inestable, fui valiente y por cumplir uno de mis más grandes sueños me enfrenté a mis miedos y compartí unos lindos días junto a él y una de mis mejores amigas. Una satisfacción más fue saber que cada euro gastado fue producto de mi esfuerzo y trabajo.

Mi familia me demostró que pase lo que pase, siempre estará a mi lado. Mi madre y yo resolvimos problemas y choques pasados. He visto a mi hermana esforzarse y demostrarme que los sueños pueden cumplirse. Y a mí padre esforzarse por disfrutar más cada día.

El 2011, estará por siempre lleno de matices diversos, de aprendizajes muchos.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Letras (des)acomodadas.

Ella -mujer soñadora y apasionada- caminaba a pasos lentos buscando las respuestas que nada ni nadie había podido ofrecerle. Buscaba entre las caras ocultas una sonrisa que le hiciera recordar por qué seguía ahí después de tanta incertidumbre. La memoria le daba malas jugadas, los sueños la traicionaban y cuando creía poder entender eso que algunos llamaban destino, las figuras perdían forma, sentido y razón. 


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Solía gustarme diciembre...

Entre el frío, la oscuridad y las hojas que ya no están, el invierno parecía llenarse de luz durante todos y cada uno de los diciembres...

La esperanza, la ilusión -totalmente alejada del consumismo-, el calor humano, los olores, la comida, todo ello daban a diciembre -y sus frías noches- la felicidad de saberse rodeados de algo que en palabras no encontraría significado. Sin embargo, hoy temo por diciembre, temo por su llegada y por la soledad que hará sentir tu ausencia, la falta de tus ganas y tu ilusión. Temo por diciembre porque no habrá más tu sonrisa, tu comida, y tu alegría. Temo por diciembre porque en el camino hacía una fecha que aunque para muchos resulta falsa y contruida, a mí me daba la oportunidad de mirar en tus ojos el verdadero amor, ese amor que -estoy segura- pocos han tenido la capacidad de sentir.

Y en el camino hacía descubrir el sentido que cobrará tu ausencia, hoy puedo decir que solía gustarme diciembre...


viernes, 21 de octubre de 2011

Los suspiros de invierno no tienen final...

El frío comienza a cobrar cuentas entre los cuerpos temblorosos por su presencia, el invierno comienza a mostrar señales de que su lejanía es poca ante el presuroso correr del tiempo.La ausencia de calor entre las personas que por la calle caminan, evidencia ese temblor incontrolable ante una temperatura calante y deprimente.

El invierno a ella parecía no gustarle, aunado al deprimente entorno que ésta trae consigo - ése de árboles desnudos y grises constantes en el ambiente- muchos de los recuerdos más dolorosos de su existencia configuraban formas terrorificas ante su llegada. Su espíritu activo y positivo bajaba la guardia frente a la inmovilidad de un frío congelante.
 
En su camino él disfrutaba del cobijo y de la pasividad que el invierno ofrecía en su recorrido, disfrutaba del invierno entre sus recuerdos más lejanos (no sólo en tiempo, más en distancias) y entre aquel futuro que estaba a punto de elegir entre una gama de posibilidades que podrían cambiarle el destino.

Los pronósticos auguraban un descenso exponencial de las temperaturas para los finales e inicios de aquellos años, fenómenos nunca antes presentados comenzaron a presentarse, al principio la novedad atrapó la curiosidad de propios y extraños que disfrutaban, sin preguntarse por qué de los mismo, sin embargo con el paso de los días y con la incertidumbre de no entender, el entorno se apoderó de la mente y los temores de la gente que preocupada decidió abstenerse de salir de su hogar.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Al amor...

Al amor hay que hablarle despacio,
hay que darle vida y espacio.

A la vida hay que darle salida,
hay que darle presencia y saliva.

La presencia permeada de encanto,
junto al ser que ha dado tanto.

Al amor hay que darle emoción,
para evitar ser usado cual poción,
que envenando el corazón,
terminé cual simple provisión.

Poco entenderemos de este largo o corto recorrido,
breve pero intenso podríamos asumir lo vivido,
sin embargo en el camino hay la posibilidad de superar lo prohibido,
y hacernos de una fuerza que muestre lo compartido.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Miedo a soñar...

Cuando los planes parecen certeros, estables, reales justo en aquel momento es cuando le hemos ganado la batalla al miedo.
En ocasiones -y sólo a su lado- ella ha creído sentirme de esa manera, ha creído que todo es posible, sin embargo hoy sólo ella sólo estará segura que te irás...
Entre su seguridad, sabe que este profundo temor a soñar tiene una relación directa con las pérdidas, con esa historia de pérdidas que entre muchas decepciones han bloqueado su capacidad de construir realidades a partir de posibilidades.
Para ella esta ha sido la mejor historia, el mejor camino recorrido, sin embargo la distancia la aterra. La inseguridad, la soledad, el cambio reforzan la tristeza al saber que todo ello tiene fecha de caducidad...

miércoles, 31 de agosto de 2011

Esos días...

Al inicio de este año jamás imaginé lo difícil que resultaría abordarlo y -aún más- resistirlo. Del final del 2010 la recuerdo con una infinita tristeza sentada en su mesa fingiendo que todo estaría bien, una vez más me pregunto será que ya sospechaba lo que sucedería tan sólo 4 meses después…

Desde aquel 12 de diciembre cuando la luz de pronto de apagó, cuando los sonidos me rescataron de un oscuridad inmensa y cuando empecé a desentender lo que me sucedía jamás imaginé que diez años después la respuesta más que satisfacerme haría a un lado la esperanza de pensar que todo saldría mejor.

Jamás olvidaré esa última llamada, que aunque en términos reales no fue así, en mi mente quedará guardada por esa frase dicha por alguien que, de paso en mi vida, me recordó que nada es eterno, que hoy nada es seguro. Tu preocupación constante, tu creencia de mi cercanía con el gobierno y tu necesidad de saber si me trataban bien sonaron en mi mente cuando aquel 15 de abril alguien, en una pregunta que me parecía completamente fuera de lugar, me cuestionó ¿a quién admiras? Minutos después la noticia de tu partida simplemente me quebró la voz y en cierta parte el corazón.

A veces creo que he deseado con más fuerza encontrar a alguien que entienda lo que siento a estar completamente bien. Esta realidad que ha empañado tantos años mi vida no puede echarse al olvido, no puede simplemente eliminarse como un mal recuerdo o una pesadilla.

Aquella madrugada del 2006, aquella llamada, aquella visita, aquel panorama pintaron de una extraña amargura mi vida. Sé que sonará cruel, sé que parecerá egoísta, pero han existido ratos en los que con mucha fuerza hubiera deseado no conocerte. La pregunta ante tal aseveración, el punto más importante de ese deseo, es si el no conocerte hubiera sido mejor para ti o para mí. Ambos sabremos siempre que no fui la mejor persona en tu vida.

Estos días no he podido sacar de mi cabeza que el próximo 10 de septiembre el teléfono no sonará con tu voz cantando alegremente y deseando con todo tu enorme corazón que mi cumpleaños sea feliz, que mis deseos se hagan realidad y que la salud invada mi vida.

Disautonomía llaman a esta enfermedad, disautónoma parece mi vida, disautonomía en el corazón que lastimado y a veces cansado busca la luz que lo saque a flote.

Y la pregunta constante…
¿Será que soy una mala persona y por ello merezco todo esto?
Una vez tú, tú 2006, tú bello amanecer me dijiste “Nadie sabe lo que merece”

Para eso que viene, a eso que va, a eso que se conserva, que se mueve, sigues en mí Amelia…

jueves, 21 de julio de 2011

Explorando España, me encontré a mi misma.

¿Cuál fue el significado real de esta experiencia?
En general el día a día puede contribuir a encontrar respuestas, a buscar motivos o a plantear salidas. El mes anterior al inicio de un descubrimiento que había asumido como externo llevo al límite mi capacidad de entender lo que me sucedía. Muchas fueron las horas que dediqué a cuestionarme las razones de por qué todo ello estaba sucediéndome, el temor llevo al borde de descartar la idea de conocer un mundo diferente, sin embargo estoy orgullosa de no habérmelo permitido.
Esos días pudieron brindarme fuerza, fue difícil pero al final lo he logrado.

En otro aspecto y analizando para mí qué fue conocer aquellas bellas ciudades, pienso mucho en la trasparencia de dos almas enamoradas que enfrentaron una realidad constante en las que no sólo las cosas lindas y agradables emergieron. Además de todo ello este tiempo me ayudo a reconfigurarme y replantear lo que doy y lo que espero recibir. Confieso que en momentos me sentí egoísta, exigente, complicada, cosas que en el fondo no soy. Por ello entre esos replanteamientos surgió la formula perfecta para alejar el miedo a que un día todo termine.
Los fantasmas del pasado fueron enfrentados y ahora, trabajando por superarlos completamente valoro en demasía lo que tengo, lo que he construido, lo que hemos construido.

En general caminar, conocer, vivir, experimentar y amar, dejan en mi memoria esas palabras tuyas "no pudo ser mejor que como fue  contigo a mi lado"

domingo, 5 de junio de 2011

¿Qué sigue?

Las quejas a veces son constantes, la insatisfacción en ocasiones parece eterna sin embargo ante cambios poco entendibles y realidad donde la inseguridad se apodera de la fuerza la debilidad se presenta como opción totalizadora.
Esta vez, como en el pasado, explicar lo que se vive y teme ya no es posible.
¿Qué sigue? Lo único que pido es certidumbre, tangibilidad, realidad todo ello porque estoy cansada de vivir en torno a lo poco explicable a lo asumible pero no comprensible.
Y con todos estos deseos en búsqueda de razones sólo pido fuerza, fuerza que me lleve a manejar situaciones fuera de la rutina, situaciones que hacen que el alma parezca debilitarse y a veces hasta rendirse.

miércoles, 20 de abril de 2011

A Doña Amelia.

Duele tanto que hayas tenido que irte, duele al grado de no entender cómo suceden las cosas y mucho menos porqué.
Diste, siempre, tanto bien a mi existencia, calmaste mis dolores y preocupaciones. Enseñaste a esta alma, un poco, terca a ser paciente, a disfrutar de lo bueno entre todo lo malo y hoy no sé cómo haré sin tus sonrisas.
Abuela mi vida es mejor porque tú estuviste, estás y estarás en ella. Es mejor porque tuve la fortuna, no de conocerte, sí de vivirte, de amarte y de aprender de ti.
No quiero aferrarme a negar lo que ha sucedido, creo que he madurado y hoy sé que debo dejarte descansar, pero viejita linda dame la oportunidad de llorarte un poco, de que duela tanto, sin detener tu camino, sin romper con tu destino que, estoy segura, es mejor que este plano.
Demostraste ser una mujer tan espectacular que te fuiste sin sufrir, sin dolores, sin estar atada a una cama, te despediste de tu Cuautla y nos dejaste pendientes que estamos dispuestos a terminar por ti.
Hoy a manera de homenaje, un pequeño homenaje, quiero dedicarte mis logros, quiero dedicarte, aún más, los esfuerzos por conseguirlos. Prometo no rendirme en el camino y apoyarme en tus recuerdos cuando sienta que eso puede suceder.
Hagamos como en vida, rompamos barreras, aunque no siempre compartamos visiones, lucha conmigo, cuídame pero sobretodo jamás olvides cuanto te amo.
Descansa, diviértete y ríe muchísimo que ésa eres tú. Abuela te amo.

martes, 29 de marzo de 2011

Transfiguraciones de lo real.

Despertar y creer que todo terminó muchas veces resulta un engaño oculto.
Despertar y entender que la condición persiste a veces parece más sano, más congruente.

Hoy que los cambios permean un ambiente que parecía estático las preguntas y las respuestas entorno a una vida sin muchas complicaciones que comienza a modificarse, surgen...

Las miserias que invadieron la existencia, los dolores inexplicables y las imágenes de la tristeza no ayudaban a salir del vacío. Su luz creyó haberse perdido, la esperanza en algún momento pareció desgarrada, las oportunidades se mostraban negadas, sin embargo las constantes batallas la llevaron a comprender nuevas realidades y saber que los cambios no son siempre negativos. De esa forma pudo entender el pasado al que hoy renunciaba, ése que jamás olvidaría, que jamás negaría pero que estaba dispuesta a dejar de invocar, de utilizar y hasta de mencionar.

La luz dejó de estar encarnada al cuerpo, al cuerpo ajeno de la culpa, la desdicha y las -siempre- "justificadas" derrotas, la luz era una constante en el ambiente y ella debería decidir si quería tomarla o abandonarla, si sería capaz de esforzarse por obtenerla o una vez más dejarla ir pagando el precio en tiempos futuros.

El final de una historia poco estructurada, poco matizada pero muy vivida aún no aparece entre las líneas de una vida, entre las visiones de futuros, que lo único real que tienen es que son inciertos, sin embargo hoy buscan dejar una pista...

miércoles, 9 de marzo de 2011

La duda encarnizada en realidad...

Decisiones aún intermitentes, aún desdibujadas frente a dudas que carcomen la poca serenidad que hoy flota sobre mi vida.
Las respuestas suelen complicar la rutina, cuando su presencia se vuelve deseosa, misteriosa y poco predecible, cuando por más esfuerzos que se hacen pocas cosas cobran el verdadero punto clave de saciar la sed de preguntas.
Hoy me siento confundida y temo -como ello- cambiar mi vida, mi rutina y mis decisiones por algo que surgió a partir de una problemática específica -pero no intermitente-, por ello decidir entre seguir un impulso o continuar bajo un panorama de control implícito, frenan mis ganas de salir triunfante.
No quiero arrepentirme, pero cualquiera de los dos caminos abre posibilidades reales para que ello suceda, por un lado el compromiso, por otro las ambiciones personales, por otro las prioridades -esa salud mental tan necesaria-, por otro buscar sentido en nuevas experiencias que -espero no sea así- lleven a olvidar lo importante del presente.
Creo que desde que termine la universidad -vaya que me costó ese paso- no había valorado con tanta intensidad la maravilla que rodea la vida estudiantil, los beneficios, las oportunidades que tristemente no supe aprovechar.

¿Y mi confianza?

Y sentada frente al vacío, frente a la oscuridad su deseo a desaparecer se incrementó, ¿volar sería la mejor opción ante la crisis de eventos poco afortunados? La noche no ofreció solución, el día, la mañana, la tarde tampoco lo hicieron, era momento para cambiar el rumbo de los no sentidos, era el momento para aniquilar de fondo los deseos malintencionados de una vida en decadencia.

Entonces despertó, entonces se dio cuenta que la cama se había convertido en el campo de batalla ante su peor enemigo, su inconsciente... Ese lado poco explorado que día a día provocaba sensaciones de poca saciedad frente a un mundo que pedía a gritos libertad y confianza.

Los cuestionamientos eran muchos, la soledad era real, las ilusiones se habían perdido en medio de un gran y acomplejado sentido de inseguridad... Y es que darse cuenta que no hay algo más difícil de recuperar que algo propio, eso que en el andar constante de la vida se va desvaneciendo hasta desaparecer.

miércoles, 2 de febrero de 2011

La incertidumbre envuelta el respuesta que jamás queremos oír define los miedos más profundos dentro de algo que -sin explicación alguna- llegó a posicionarse como parte de una constancia en la vida.


Lo extraño se ha vuelto común, los días vistos desde una realidad diferente, modificada, alterada son de hoy en adelante un hecho que no cambiará, son parte de una respuesta que tras tantos años de espera hoy se sabe irremediable, incontrolable, inestable.


El miedo a no poder expresar qué se siente, cómo se vive o siente deja plasmada una forma de ser que no sé si estoy dispuesta a seguir, la respuesta inconclusa -porque al final de cuentas no hay elementos que lo expliquen- llena de vacío una esperanza que vivió después de muchas derrotas.


Hoy la decisión marcará el camino -mi camino-, marcará las sensaciones ¿se quiere volver a inhibir lo que la vida ofrece día con día? ¿se quiere cubrir con el manto de las sustancias químicas la realidad de vivir y sentir? Las preguntas son complicadas y dolorosas sin embargo este círculo de confusión, culpa, tristeza y distracción lleva a planearse la posibilidad de una mejor vida, si es que a ello puede denominársele así.


No hay forma de evadir lo que existe, lo que está. No hay manera de ignorarlo porque se presenta en el día a día, en el segundo a segundo acompañada por esa sensación de ser ajena a todo lo que se mira, siente, escucha... a todo lo que se hace.


¿Será que este no es mi espacio? ¿Será que lo que todos llaman normal en realidad no lo es? Asignar una respuesta correcta a ello es tarea complicada, la verdad es que no comprendo en que momento después de haber crecido tantos años con lo que creía que era normal de pronto de un momento a otro fue invadido por esta sensación de no pertenecer al momento mismo, al cuerpo mismo, a la vida misma.


He escuchado definiciones, opciones, diagnósticos desde que tengo 16 años, tuve que someterme a enfrentar críticas alrededor de decisiones médicas y las correspondientes consecuencias, tuve que aceptar frente a todos que algo no marchaba bien y hoy después de haber creído que la batalla estaba ganada estoy aquí sentada sabiendo que no lo está...